Suerte que la vida es como es. No hay forma de vivir el pasado de otra forma como ya lo vivimos ni un futuro que no ha llegado. Si bien es cierto que el futuro puede cambiarle a uno el ritmo de la caminada, o ayuda a fijar la vista, también es algo etéreo, abstracto, una visión que no existe y no sabemos si se acercará a lo que imaginamos. Siempre es una aproximación, más o menos distante, según nos entrena la vida para acertar.
Suerte que las palabras que se lleva el viento vuelven a nuestro espíritu en el momento menos esperado, siendo mucho mejores de lo que eran cuando las dejamos ir. Mucho menos cuando nuestro espíritu reposa lejano esperando que lo recojan.
Suerte que tengo de vivir como he vivido. Hoy que soy más rico que nunca y que mis bolsillos se aprestan para vaciarse una vez más, me siento maravillado de los labios que me rozaron esa noche en el balcón, de ese cuerpo que se resbalaba en mis manos sobre el colchón que reposa en el piso, de los ojos brillosos que esperan en la distancia de la ciudad que albergó mis sueños y que ayudó a consolidar mi espíritu.
Hoy, cuando mis planes se acercan, cuando no los he aprendido a planificar minuciosamente, tengo esa sensación extraña que se parece al llanto antes de convertirse en lágrima. He tenido todo el día tus labios en los míos, tu cuerpo en mis ansias y mi alma reclamando encontrarse allá lejos con mi historia, mi alma y mis convicciones.
Mi camino se abre una vez más. Mis piernas cansadas, desentrenadas de andar, temen un poco si serán capaces de volver a llegar. Mi corazón se aprieta con una mezcla conocida de ansias y dudas. Esa duda que busco, que me mueva, que me cuestione al punto de no dormir sin un pasito más hacia la respuesta.
Allá lejos, cuando las noches se hacían cortas de andarlas, donde era uno de los dueños de las calles, donde nada ni nadie nos quebraba el convencimiento, el destino está quieto, estático… esperando… con la tranquilidad de lo que siempre supo. Y yo, resignado, solo pienso en que debo prepararme para nuestro encuentro.
Para P.
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La silueta de tu presencia lidia con tu rastro. No se diluye, no busca
rutas alternas, no sube en autobuses ni en tranvías. Jamás transita en
dirección ...
7 years ago